Propuesta de Política Pública en Materia Cultural. Tema: Creación de Redes y Reconocimiento de Buenas Prácticas
Marisol Castillo Castillo/ Mulato Teatro A.C., Artivista Red AfroMorelos
«Con la comunidad todo, sin la comunidad nada»
En el contexto cultural de Morelos y casi todo México, la presencia y aportación de las comunidades afrodescendientes ha sido históricamente invisibilizada. Esta falta de reconocimiento limita el acceso a espacios de representación y participación cultural. Para nosotros es necesario reconocer que la territorialidad de las personas afrodescendientes comienza desde su cuerpo y núcleo familiar, a diferencia de las comunidades indígenas que cuentan con territorios asignados. Por ello, como artivista propongo una política cultural inclusiva y transversal que garantice la participación de las personas afrodescendientes en igualdad de condiciones, sin competir con comunidades indígenas o hegemónicas, pero fortaleciendo sus propias redes y espacios de representación.
Propuesta:
- Convocatorias culturales inclusivas y prioritarias:
- Establecer convocatorias culturales que prioricen la participación de personas afrodescendientes, independientemente de si pertenecen a una diáspora antigua o contemporánea. Con retroalimentación del jurado para evitar el nepotismo y amiguismo en los resultados de las mismas.
- Diseñar programas específicos que reconozcan la diversidad de expresiones culturales afrodescendientes y valoren sus aportaciones al tejido social de Morelos y todo México.
2. Reconocimiento de la territorialidad afrodescendiente:
- Incluir en las políticas culturales el reconocimiento del cuerpo y núcleo familiar como territorio simbólico de las personas afromexicanas.
- Promover proyectos culturales que fortalezcan la identidad y el orgullo afrodescendiente desde sus propias narrativas y saberes.
3. Redes de colaboración y buenas prácticas:
- Impulsar redes colaborativas a largo plazo entre comunidades afrodescendientes, indígenas e instituciones culturales, respetando sus diferencias y potencializando sus fortalezas.
- Compartir experiencias y buenas prácticas que fomenten el diálogo respetuoso, el trabajo conjunto y el reconocimiento de la diversidad cultural.
4. Garantía de derechos humanos y civiles en todas las políticas públicas culturales:
- Asegurar que las políticas culturales defiendan de manera efectiva los derechos humanos y civiles de las personas afromexicanas.
- Evitar dinámicas de competencia o exclusión entre las comunidades indígenas y afrodescendientes, garantizando espacios propios de participación y representación.
5. Mecanismos de evaluación y seguimiento:
- Implementar mecanismos claros y transparentes para evaluar la aplicación y el impacto de estas políticas.
- Establecer espacios de diálogo continuo con las comunidades afrodescendientes para ajustar y fortalecer las acciones implementadas.
En conclusión, esta propuesta busca construir una política cultural que visibilice y valore las raíces afrodescendientes en Morelos y todo México, reconociendo la diversidad y promoviendo la creación de redes sólidas y sostenibles. Es fundamental que las políticas culturales no sólo reconozcan la presencia afrodescendiente, sino que garanticen su participación activa y su derecho a construir identidad y comunidad en este territorio que nos une.
Anexo: En nuestra experiencia de trabajo con comunidades campesinas y rurales de Morelos, hemos identificado un desafío crucial: la desconfianza hacia agentes externos. Este obstáculo tiene raíces en un contexto histórico de prácticas paternalistas, donde las comunidades han recibido apoyos económicos o productos concretos a corto plazo que benefician más a las instituciones públicas al cumplir metas estadísticas que a las propias comunidades. En muchos casos, estos apoyos no brindan herramientas para construir procesos sostenibles. Esta dinámica ha perpetuado ciclos de dependencia, dificultando la creación de proyectos a largo plazo orientados a generar un cambio social profundo.
Esta desconfianza se agrava cuando las comunidades perciben que los objetivos institucionales o culturales no reflejan sus intereses reales. En particular, la violencia —en sus distintas formas— que afecta tanto a infancias como a adultos violentados y violentadores, constituye una de las enfermedades sociales más urgentes de atender en nuestro estado.
Ante este panorama, en Mulato Teatro consideramos de vital importancia plantear estrategias que abonen a la construcción de un trabajo que genere confianza, sostenibilidad y transformación:
1. Construir confianza desde el diálogo y la escucha activa
- Presencia constante y comprometida: Más allá de intervenciones esporádicas, es necesario desarrollar un trabajo sostenido que permita a las comunidades conocer a los agentes culturales y comprender que su enfoque no es extractivo, sino transformador.
- Diagnósticos participativos: Invitar a la comunidad a ser parte activa de la definición de las problemáticas y las soluciones, priorizando sus saberes y experiencias.
- Transparencia en los objetivos: Comunicar con claridad las metas del proyecto y demostrar con acciones concretas que el enfoque no es asistencialista, sino colaborativo.
2. Transformar la percepción del valor del trabajo cultural
- Visibilizar los beneficios intangibles: Mostrar cómo las prácticas artísticas contribuyen a transformar conductas violentas, fortalecer las relaciones interpersonales y generar espacios de diálogo respetuoso, especialmente entre las infancias.
- Talleres de apropiación cultural: Diseñar actividades donde los mismos habitantes reconozcan su identidad cultural como un recurso valioso para la construcción de paz y cohesión social.
- Resultados visibles en el tiempo: Implementar evaluaciones periódicas donde la comunidad pueda observar los avances en términos de convivencia y reducción de conflictos.
3. Crear Redes que Rompan con el Paternalismo
- Promoción de la corresponsabilidad: Invitar a las comunidades a tomar un papel activo en el diseño, implementación y evaluación de las actividades culturales.
- Capacitación en liderazgo comunitario: Empoderar a personas locales para que sean agentes de cambio dentro de su propia comunidad, asegurando que el trabajo cultural sea sostenido por actores locales.
- Intercambios entre comunidades: Organizar encuentros donde comunidades con experiencias exitosas compartan sus aprendizajes, demostrando que la transformación social es posible.
Estas estrategias buscan no solo superar la desconfianza, sino también cambiar la percepción de las prácticas culturales como algo externo o ajeno. El teatro comunitario, en particular, tiene el potencial de ser una herramienta poderosa para construir puentes entre agentes externos y comunidades, promoviendo un cambio profundo que impacte tanto en las infancias como en los adultos, y combata las enfermedades sociales que tanto agobian a nuestro estado.
*Leído en la sesión dedicada a La acción territorial como base de la cultura comunitaria para la paz dentro las Reuniones de consulta hacia el Programa Sectorial de Cultura. Cuernavaca, Mor. a 13 de enero 2024
