El uso de la palabra (en la 4ª invención de la Patria)
Ya son famosas las declaraciones y los comunicados oficiales de la nueva administración federal en todos sus ámbitos, porque no es fácil enmendarse y desmentirse a sí mismo, ni hablar correctamente de lo que se ignora. Aquí sólo me ocuparé de dos ejemplos que me atañen, correspondientes a la Secretaría de Cultura y el Fonca.
Para alguien que vio nacer la Muestra Nacional de Teatro, que participó en la conformación de las primeras Muestras Estatales y Regionales de teatro, y ha seguido como reportero las transformaciones que la reunión anual de la República del Teatro ha tenido hasta la fecha, el boletín No.263 del 23 de febrero, redactado y publicado por el INBA, no merece la L de literatura que reincorporó a sus siglas, porque su redacción es tan farragosa, ambigua e incierta como su contenido.
El comunicado comienza diciendo que como parte de las nuevas orientaciones de la SC el INBA y la DGVC trabajarán para que la MNT y el programa de Teatro Escolar tengan continuidad y rediseño en diálogo con las entidades federativas y las comunidades teatrales del estado sede (resumo para ahorrarle al lector la sintaxis del párrafo completo).
En principio, nadie sabe cuáles son esas nuevas orientaciones, porque si existen sólo están en el documento, El Poder de la Cultura, pleno de generalidades y ya severamente cuestionado públicamente. Lo que con todo derecho está haciendo la nueva administración es revisar los programas existentes, y la consecuencia lógica sería que aquellos que no cumplen su cometido se suspendan o se “rediseñen”. Pero que no se destruyan ni se fastidien los que sí funcionan, como es el caso de los dos programas que menciono. Ya que el INBA se propone rediseñarlos, me pregunto si ya tomaron la opinión de la propia gente del Instituto que lleva años llevando a buen puerto estos programas y conocen a fondo y en todos sus detalles sus pros y sus contras. Me temo que no, porque por definición morenista pertenecen al pasado neoliberal.
“Ambos programas tendrán un fortalecimiento y tenderán puentes con la naciente Red Nacional de Educación e Investigación Artística cuya articulación se llevará a cabo en el estado de Colima, donde tendrá lugar la Muestra Nacional de Teatro este año” Qué joya. Sólo habrá un fortalecimiento, acaso hidráulico para sostener los puentes con los que un recién nacido se articulará (¿por salva sea la parte?) en el hermoso y violento estado de Colima. El párrafo comienza mencionando los dos programas y termina aludiendo sólo a uno. Sin la coma que debería ir después de la palabra artística, la que se articulará en Colima será la RNEIA, no los programas.
Podría continuar con la befa que se merece dicho boletín pero es más útil hablar del contendido, pues me deja boquiabierto que una gente tan conocedora del tema desde hace lustros como Lucina Jiménez permita la publicación de un texto que ignora todo lo que se ha hecho para que ambos programas cumplan con todo aquello que hace falta para el hecho artístico se socialice, sirviendo primero a la comunidad a la que va dirigido y en consecuencia a esa aglomeración de personas que llamamos público, compuesto por todos los estratos sociales.
En el caso del Programa de Teatro Escolar la actual Coordinadora de Teatro del INBA, Marisa Giménez Cacho, no ignora la feroz batalla que ella misma y un puñado de empleados del INBA dio contra el mismo instituto, contra la SEP y en contra del teatro infantil de la época, para elevar el nivel formal y los contenidos del Teatro Escolar, primero en la Ciudad de México y luego en toda la República. Sin duda todo se puede mejorar, pero el apresuramiento de la SC y sus dependencias por responder a los justos reclamos de las diversas comunidades artísticas en lugar de aclarar los puntos en cuestión, los enturbian. La vacuidad del boletín No. 263 respecto a dos temas centrales de la actividad escénica en el país es una burla para los cientos, acaso miles de personas que han dejado literalmente su vida en las tablas para hacer un trabajo digno.
Como explican tan puntualmente los colectivos de las artes escénicas que le reclamaron formalmente al Fonca el retraso de los resultados de México en Escena, hay programas que cumplen con todo a lo que aspira, al menos en teoría, el ideario del nuevo gobierno, y sin embargo ese misma administración los está boicoteando, o desvirtuando. Mencionar –regresando al boletín– que el gobierno de Colima está interesado en que la MNT sirva para apoyar el proceso de formación de los grupos locales para que en las muestras regionales se presenten nuevos trabajos, es desconocer que una de las batallas de los colectivos en los estados fue lograr que no se formaran grupos sólo para ir a las muestras, así como la separación del teatro amateur del teatro como profesión, porque al presentar ambos trabajos en el mismo programa las carencias del teatro de aficionados eran enormes.
Lucina, amiga, tu sabes muy bien lo que cuesta y lo que tarda un proceso artístico, porque entonces no seguir diferenciando los diversos formatos teatrales que se dan en el país, como ha logrado la MNT, gracias al apoyo institucional, pero sobre todo a la formación, la voluntad, el imaginario y la pluralidad de las sus últimas direcciones artísticas. ¿Acaso por eso, porque es un logro de la gente común que trabaja con lo extraordinario pero no está afiliada al Partido? No lo pienso de ti, pero está sucediendo, al menos en el uso de la palabra, como es el caso.
MEJOR QUE ESCRIBA
Daba por sentado que un escritor como Mario Bellatin tendría un pensamiento articulado, coherente, directo, claro y lúcido, pero hasta el momento todas sus declaraciones como ejecutor del Fonca han sido desarticuladas, inconexas, oblicuas, grises y nada iluminadoras. Lo lamento. Acaso el trabajo administrativo no le va e hizo mal en aceptar un puesto más de coordinación y de gestión que uno creativo. El caso es que se cercan los primeros cien días del nuevo gobierno y en el Fonca imperan los despidos, la incertidumbre, los retrasos, las omisiones y una falta de información sobre la “reinvención” del Fonca que tiene a una amplia y variada comunidad de becarios, ex becarios y aspirantes al Fonca, crispados.
¿Con qué derecho? si los inventores de ficciones no tenemos asistencia social ni inscripción médica Mejor decir de una buena vez que si el Peje es capaz de cerrar estancias infantiles y centros de apoyo a las mujeres maltratadas, Bellatin se cansa ganso de mandar a la chingada al Fonca. Así, al menos, nos pondremos en pie de lucha, cerrando calles, tomando oficinas y mandando al demonio a las instituciones ahora gobernadas por quien nos enseñó a fajarnos contra la mafia del poder. Aunque ahora será contra sus apóstoles.
A diario el presidente nos dice que en su gobierno es una obligación moral informar al pueblo de las acciones de su gobierno. Una de tres, o Bellatin se levanta tarde, o ignora su deber moral, o considera que quienes alguna vez fueron sus pares no son pueblo. Como sea, ya es hora de que Bellatin informe puntualmente sobre la situación del Fonca. Ya adelantó confusamente que, contra lo que muchos pensábamos, los becarios no tienen ningún derecho legal sobre su beca y que todas las reglas del Fondo pueden ser modificadas a su antojo. Ahora es su deber como funcionario fundamentar lo dicho. Pero por piedad, que lo haga por escrito, para saber qué dice.
