La Casa Suspendida cierra sus puertas en diciembre
Dalia Zúñiga Berumen| La Crónica Jalisco
Siete años ofreciendo teatro de pequeño formato y gran calidad. En diciembre de 2014, La Casa Suspendida celebrará un aniversario más, despidiéndose. “Han sido años muy difíciles, muy complejos, donde he observado las dificultades que ha tenido la Suspendida por mantener aquellos perfiles que nos propusimos, como encomienda teníamos que se tratara de un espacio para los grupos independientes profesionales, lo creamos con toda la ilusión del mundo desde sus cimientos, se remodeló el edificio desde las tripas, era un local que pude haber dejado así como estaba, y no, lo derrumbé para construir un foro de cámara” afirma quien ha sido siempre su cabeza, la actriz y directora escénica Sara Isabel Quintero.
La idea de cerrar el espacio, dijo a La Crónica de Hoy Jalisco, la vislumbraba ya desde el año pasado, pero no lo había hecho público hasta que se dio la cancelación de un grupo a mitad de temporada y de otro más, quince días antes de arrancar. Eso detonó múltiples comentarios en las redes sociales de algunos teatristas, todos a favor de la labor de Quintero.
“Me voy satisfecha y contenta de que logramos ser un centro cultural de tiempo completo, toda la semana había actividad, lunes y martes era un espacio de trabajo y reflexión, los miércoles tuvimos un ciclo de cine permanente, los jueves se reservó el espacio para el teatro emergente, es decir, el de jóvenes pero con esta visión profesional, de propuesta, y los fines de semana a grupos con trayectoria”, enfatizó.
Quintero atribuye esta necesidad de cerrar el espacio por un lado al surgimiento de muchos espacios independientes, no todos ellos con la calidad de infraestructura que presenta el suyo pese a que su aforo es de 60 personas y a lagunas carencias, como la falta de estacionamiento; la otra causa: la falta de seriedad de algunos grupos, que no comprendieron el servicio profesional que brinda el espacio.
“Esto pudo haberse quedado como un bodegón y no fue así. Nuestro lugar tiene condiciones totales para una producción en el formato de cámara que se concibió. Nuestra parrilla de iluminación es excelente. Tenemos camerinos, además el foro tiene las posibilidades de ser manipulado de acuerdo con la propuesta del director”, señaló.
DESPEDIDA. «Riñón de cerdo…», con Jesús Hernández, es el último montaje que Sara Isabel presentó en este espacio; estuvo después en el Experimental/CORTESÍA MARIO KNIGHT
Sara Isabel, cuyo último montaje como actriz en este espacio ha sido “Riñón de cerdo para el desconsuelo”, dirigida por Miguel Lugo y con la compañía actoral de Jesús Hernández, aseguró que sólo en una ocasión tuvo un apoyo institucional, al principio de la apertura del espacio, y que en realidad en los siete años han sobrevivido con recursos propios.
“Sólo pedíamos el equivalente monetario a las ocho entradas de las 60 hipotéticas disponibles. El aprendizaje ha sido enorme. Esto comenzó como una empresa familiar en el que se crearon ocho fuentes de empleo, no todas remuneradas: la dirección general nunca recibió un sueldo, tenemos una gerencia, una coordinación de programación y curaduría, administración, contabilidad, curaduría de cine y de música, y hay tres empleados con sueldo, dos en cafetería y otro adentro como jefe de foro. Estas tres personas son las que me preocupan porque se van a quedar sin trabajo”, reconoció.
Actualmente Sara Isabel prepara “Fluffy bunnies”, del dramaturgo tapatío Jorge Fábregas, que recibirá un breve apoyo de la Secretaría de Cultura de Jalisco a través de Proyecta, y será justo con el que se despida a mitad de noviembre. “Y después, a desmantelar. Seguramente habrá algunas personas interesadas en adquirir el mobiliario, insisto, la parrilla de iluminación es una chulada, y todo lo demás, ya anunciaré su venta en su oportunidad”.
