Obras y procesos: Primer día
Inician las presentaciones del Encuentro de Teatro del Interior con tres funciones en domingo: Latidos, mi niños interior del grupo CrearTEC de Lagos de Moreno, Hansel y Gretel con La odisea teatro de Zapotitlán el Grande y la Compañía Municipal de Teatro de Lagos de Moreno presentó En la tierra de los corderos.
La primera, Latidos, mi niños interior, presentada por un numeroso grupo con más de 20 actores, con muchos niños en el reparto, producto de una fusión entre el grupo de teatro de un Tecnológico con un grupo de teatro con niños, donde lo más interesante del trabajo fue justamente el proceso que compartió la directora, Flor Aldana, durante el conversatorio posterior. A decir de Aldana, quien también es psicóloga, se trabajó al tiempo con los jóvenes y los niños, construyendo relaciones. Lo jóvenes realizaron diversas investigaciones sobre las temáticas que querían abordar en escena, las cuales incluían la experiencia de ser madre y la tragedia de la Guardería ABC. Lo niños, por su parte, compartían aquellas cosas que hacen los padres o los adultos que les duelen. Todo en un espectáculo sencillo, de escenas cortas con ambiente sombrío.

Después un Hansel y Gretel, contado con títeres y máscaras, pensado para presentarse en escuelas, protagonizado por Josefina Villalobos y dirigido por Alfredo Padilla. La lejanía del teatro afectó la intimidad del espectáculo y la energía se difuminaba y aunque la actriz se desempeñaba fluidamente con el cambio de personajes, en ocasiones se le dificultaba el manejo de los objetos, en especial de los títeres, lo que rompía el ritmo y la alentaba. Sin embargo, se trata de un trabajo que asume el teatro como un medio de vida, no como un pasatiempo y la producción y necesidades se resuelven a partir de eso, con los recursos a la mano y sobre todo con su equipo de trabajo, que en este caso es una empresa familiar. En este sentido, vale la pena cuestionar sus mecanismos narrativos y buscar afinar sus producciones.

La última obra de la noche fue presentada por la Compañía Municipal de Lagos de Moreno, dirigida por Miguel Lugo y, a diferencia de muchos de los grupos que veremos en este encuentro, esta compañía sí tiene una intención profesionalizante, lo cual se observa en el trabajo de los actores, su presencia escénica y la limpieza de la dirección. Los integrantes del grupo, quienes son muy jóvenes, compartieron que a pesar de que ya había escogido otras carreras han decidido dejarlas para inscribirse a licenciaturas en teatro.
En la tierra de los corderos representó un reto para ellos —según sus palabras— por ser algo diferente a lo que habían hecho, ya que la obra se manejó con un tono más oscuro. El texto de Alexis Casas tiene una construcción pobre de personajes y una anécdota demasiado previsible, que ni la dirección ni las actuaciones pudieron resolver, dando como resultado una obra bien actuada, con dirección limpia y precisa, pero monocromática. Esto fue ampliamente discutido por los participantes en el conversatorio posterior a la puesta en escena, compartiendo y desentrañando entre todos —con las valiosas aportaciones de Maribel Carrasco quien está impartiendo un taller— las complicaciones y problemas de texto, así como las dudas en la construcción de esos personajes.

