Amores imaginarios
Mauricio Orozco
Graffiti, dibujo a dueto de mujer a hombre es el resultado de un trabajo de dramaturgia colectiva que toma como base el bellísimo relato Graffiti de Julio Cortázar, en donde, el amor entre un hombre y una mujer, es el protagonista, y lleva a sus personajes a través de un recorrido de sentimientos que experimentan aun sin conocerse.
La dirección de José Miguel Vázquez Gutiérrez es precisa y elegante que hace uso de apenas unos elementos y aprovecha los cuerpos de sus dos actores para desarrollar una narración lindísima a base de un espectáculo escénico con gran carga performativa y dancística.
Una coreografía precisa pone a ambos actores a dialogar entre sí a través de sus cuerpos como de sus palabras, no cabe el error más mínimo. Una detallada apropiación del espacio nos transporta a para que el espectador cree y complete las imágenes con su imaginación, generando así un dialogo, pero también una reflexión personal, o por lo menos eso me sucedió.
Las actuaciones de Alejandro Rodríguez e Ilse Orozco son muy buenas, dejan clara su emotividad y pasión en cada uno de sus movimientos llenos de intensidad. Además, son los encargados de aportarle la poética y el dinamismo que no sobrepasa los niveles dramáticos necesarios. Sin embargo, y por desgracia, hubo momentos que los niveles de la voz de Ilse llegaron a ser muy bajos y se perdía información valiosa para la apreciación total de la pieza, lo cual generó descontento en algunos asistentes.
Un elemento que sin duda es muy valioso, es el de contar con acompañamiento musical en vivo, a cargo de Noé Castro, quien con su acordeón como base, y algunas mezclas de instrumentos de metal complementa una atmósfera casi surreal que emula a la perfección el imaginario que plantea la historia.
Gracias a todos estos elementos se creó una conexión casi inmediata con el espectador, que nos llevaba a través de un camino tanto romántico como agresivo, dándonos una versión matizada del amor, que se imagina, que se desea, que se quiere, que se odia, que molesta, aquel que lastima y que mata, pero que tanto buscamos.
