Danses vagabondes, la desarticulación de la danza
Al presenciar Danses vagabondes (Danzas vagabundas), el espectáculo de danza presentado por Louise Lecavalier de Montreal en el 19° FTA, es imposible no pensar en Beckett tanto en sus personajes como en sus piezas televisivas Quad. No porque el movimiento de Lecavalier fuera similar sino porque me imagino que es algo que Beckett hubiera querido lograr, aunque también hay varios elementos que evocan su universo, como la fascinación por el vagabundo y lo márgenes de lo social.
Una pantalla cuadrada iluminada en rojo intenso, un escenario cuadrado que contendrá a la intérprete delimitado únicamente por iluminación. Louise Lecavalier con abrigo largo y capucha se posa frente a la pantalla, en el contraste parece sumergida en la pantalla. Inicia, percibo que su movimiento nace desde las manos, es incesante y esquizofrénico.
Las fotografías no hacen justicia al trabajo de Lecavalier, son imágenes de una pieza de danza, de una bailarina entrenada en medio de una coreografía cuando lo que sucedió en escena era una desarticulación de la danza, cercano al butoh pero más radical; un movimiento cacofónico deliberadamente arrítmico que generaba una sensación de profunda incomodidad en el espectador. Sentía mi cuerpo en permanente tensión y lo notaba especialmente en los momentos de descanso, un respiro cuando en alguna secuencia ella entraba en armonía con la música y utilizaba movimientos con los cuales me siento familiarizada, me confrontó con mi configuración sobre las posibilidades del manejo corporal. No se trata de una incomodidad por alguna contorsión, riesgo o flagelo sobre el cuerpo, es una cuestión más profunda y social, la incomodidad ante la locura, la enfermedad, lo otro, lo diferente, un rechazo ante “lo que no debe ser”, absolutamente becketiano pero no como una reinterpretación sino como un diálogo continuado.
Al mismo tiempo, como espectáculo es técnicamente apabullante, tanto en la música como el diálogo que se crea con el video así como los diferentes espacios que genera la iluminación. Es hipnótico, la música no suma a la incomodidad, sino que da matices y compone una narrativa, por momentos Lecavalier acompaña esa narrativa y en otros momentos la confronta. Definitivamente una pieza que permea al espectador.
UNE PRODUCTION DE / PRODUCED BY FOU GLORIEUX CHORÉGRAPHIE ET INTERPRÉTATION / CHOREOGRAPHED AND PERFORMED BY LOUISE LECAVALIER ASSISTANCE À LA CHORÉGRAPHIE ET RÉPÉTITRICE / ASSISTANT CHOREOGRAPHER AND REHEARSAL DIRECTOR FRANCE BRUYÈRE LUMIÈRES ET VIDÉO / LIGTHING AND VIDEO DESIGN JEAN-FRANÇOIS PICHÉ MUSIQUE / MUSIC ANTOINE BERTHIAUME + NICK CAVE + DAWN OF MIDI + NILS FRAHM + KIASMOS + THE BLACK DOG + TRENTEMOLLER COSTUMES YSO + ELIZABETH DURAN PHOTO ANDRÉ CORNELLIER SUR LA PHOTO / FEATURING LOUISE LECAVALIER COPRODUCTION FESTIVAL TRANSAMÉRIQUES + TANZHAUS NRW DÜSSELDORF + HELLERAU (DRESDE) + CENTRE NATIONAL DES ARTS (OTTAWA) PRÉSENTATION / PRESENTED BY LA PRESSE EN COLLABORATION AVEC / IN ASSOCIATION WITH USINE C

