¿Buena prensa la del Conaculta?
www.conaculta.gob.mx/medios
En el paredón
Eduardo Cruz Vázquez
Cual edición, la síntesis informativa o “press clips” reúne los textos de información y análisis que se publican en los diarios. También, las transcripciones y soportes que se obtienen del monitoreo en radio, televisión e Internet. Es una tarea fundamental de las oficinas de prensa y en los propios medios. La práctica va por igual en todos los sectores.
Quienes han sido testigos y actores del que es un oficio muy peculiar, pueden constatar las distintas etapas que los compendios han sufrido. Pocos podrán negar los enormes aparatos que para tal fin se dispusieron y aún existen sobre todo en las oficinas de gobierno. Instrumento que se ha transformado al influjo de la tecnología, de las restricciones presupuestales o por el surgimiento de empresas dedicadas a un negocio que genera importantes ganancias.
Muy de madrugada, numerosos empleados se dan a la tarea de ubicar y clasificar la información. Para todo actor político, la carpeta es el acompañante del café, del amanecer que puede ser violento, travieso, amargo o dulzón. La actuación pública responde cual resorte, ante lo que se escribe, dice o proyecta.
Tan sensibles los poderes al periodicazo, saben que es vital escudriñar cada línea, entonación o manejo de la imagen. Y los emisores, más allá de su noble o manipuladora actitud, esperan que al rayar el sol, los afectados pidan desde el derecho a réplica, hasta la llamada a los “cuates” para mediar las consecuencias de lo que se hace público.
Hace no muchos meses en España se dio una batalla entre los dueños de los medios, sobre todo impresos, y las dependencias y empresas que elaboran “press clips”. Alegaron que tal edición afectaba sus intereses económicos. Que la rienda libre de contenidos que ellos pagan, los otros la convertían en dinero. Y que de tal producto, no sólo se desprendía un porcentaje de ejemplares no vendidos, además, no recibían un quinto. Es decir, se violaba la propiedad intelectual y el derecho de autor. Ganaron en parte el pleito. Los jueces dictaron sentencia y cerraron negocios.
En México los medios no respingan. Asumen que las carpetas son útiles a sus fines de interlocución y dejan ir millones de pesos cada año. Llegará el día en que pasen del sabor que dan a las primeras horas de la jornada a los protagonistas del acontecer nacional, a la lógica que defiende sus derechos de propiedad sobre los contenidos.
El repaso viene a razón de la reciente novedad en el portal del Conaculta. Han diseñado un apartado para colocar al contentillo, la cobertura que los medios les ofrecen gracias a la empresa que les sirve desde hace tiempo. Una suerte de periódico que condensa lo que les parece relevante. El efecto apunta no sólo a una supuesta política de servicio, también, a direccionar para sus propósitos, la imagen de la institución.
Ostentar tal despliegue, pone en entredicho a la fuente cultural, a los editores, reporteros y articulistas. A los dueños. ¿Buena prensa la del Conaculta?
