El precio de hacer Vértice Wayak
El precio que tiene que pagar Vértice Wayak para cumplir su objetivo sigue siendo caro para su composición artística. Es claro que hay un ejercicio valioso y arriesgado de exploración escénica, incluso de conceptos escénicos, también que hay una relación directa y oportuna con el público, que lo empuja a comprometerse con la obra de manera activa.
Debido a esto, el discurso no radica en su historia porque no cuenta una historia de la que se pueda extraer una fábula, moraleja o conclusión. El discurso, o mejor dicho, la relevancia de la propuesta, está en la forma, en procurar un teatro un poco más confrontativo, situacional, y también un poco menos estructurado, un teatro que pueda dispararse a más posibilidades de recepción en comparación con la mayoría de las obras que se acostumbra ver en Tijuana.
Pero el potencial que podría devenir de tomar todos esos riesgos decae de manera importante cuando vemos una obra que peca de obviedad. Y es que: ¡es cierto! Desde el principio hasta el final estamos ante una obra que pareciera querer llevarnos -insistentemente- a las lágrimas. Y esto lo observo por que, si bien, es verdad que nos expone algunas flaquezas humanas de los cuatro personajes, sucede que los cuatro nos presentan precisamente características muy nobles de ellos mismos, o, por otro lado, siempre nos comparten un punto de ellos mismos en el que son la víctima irrefutable y nunca los depredadores. Creo que en ese sentido podría explorarse también otras zonas de la naturaleza humana, que ayudarían a matizar el contenido. O, ¿no sería interesante ver también qué lágrimas llora ése que ha estado a punto de matar, o el lujurioso, o el ratero, o el rico? Hay lágrimas que se lloran por culpa de terceros, y éstas son las más clisés en el teatro y en el cine. Y aunque tienen su propia delicia, creo que esta obra tiene el potencial de hacernos ver también lágrimas que se lloran por culpa del mismo que las llora.
Me gusta cómo se proyecta la concepción del espacio en una obra de este tipo. No existe ningún esfuerzo preponderante por construir una convención de lugar precisa, y sin embargo, ésta se va dando libremente al transcurrir cada momento de la obra. La obra puede verse sucediendo en CEART Tijuana como realmente fue, o puede verse en el supuesto de que los personajes están en una convención ficticia, dígase un cuarto cerrado, una casa, un manicomio; eso dependerá un poco de qué tanto nos convenzan los actores de que en realidad están hablando como personas o como personajes. De ahí que el recurso de mezclar ficción con realidad, de ser performativo más que representacional, no se de por medio de transiciones, no dependa de una pausa, de luces, sonido, trazos, etc. Sino únicamente de lo que sucede en ese espacio. Semejante al concepto del que habla Peter Brook en su libro El espacio vacío.
Sin embargo, pensando en esa misma directriz, también pasa que no pude discernir una síntesis en la propuesta. Se dispara a muchos horizontes como queriendo abarcar muchas zonas, buscando acciones simbólicas, que a veces se logran y otras no. Cuesta todavía ver asumido ese estilo. Se siente un poco de desorientación o imprecisión en los actores. Hay factores que no permiten un concreción de lenguaje teatral… la obra me parece forzada en muchas ocasiones, ya sea debido al ritmo, las acciones, los objetos, el vestuario, gestos, música, etc.
Sostengo que del trabajo de dirección de Gilberto Corrales, Vértice Wayak es una de las obras que nos muestra un estado de búsqueda, de experimentación. Y que, si bien, logra su cometido hacia una parte del público, el precio que paga en términos de su composición, es caro. Sí, es caro, pero tiene el mérito de ser de las pocas obras que se enfocan en proponer otras posibilidades escénicas, y no quedarse en la eterna variación de historias.
El elenco está conformado por: Marcela Durán, Gonzalo García, Paulina Lechón y Miguel Ángel Rodríguez. Fue presentada en CEART Tijuana, el día jueves 16 de julio del 2015.
Valga decir que Vértice Wayak ha merecido una invitación al Encuentro Internacional de Teatro Joven, Mairena del Alcor, Sevilla, España para el mes de agosto del 2015, y ha participado en la 35 Muestra Nacional de Teatro de Nuevo León, 2014. Y nada más por eso, por ver qué productos exporta nuestra querida ciudad, hay que ir a ver ese trabajo.
