¿Qué pasó con los corderos?

Foto: Pedro Augusto Meza #XIXFUT
Comencé confundida y cuando intenté comprender qué pasaba, quedé aún más. En llamas producciones presentó en el Festival Universitario de Teatro XlX, Los Corderos, dejando a la audiencia divertida, pero desconcertada.
Un encuentro forzado entre los personajes, planeado como juego, trampa o simple destino provoca una cadena de incontrolables e insólitos sucesos.
Un pequeño espacio de dos paredes representa una vivienda —en absoluto hogareña— en la que los volubles personajes van y vienen, desbordando sus desequilibradas emociones. A pesar de haber dos puertas no tienen cómo huir de sí mismos, por lo que se ven obligados a vivir un sofocado encierro.
Se presenta una realidad cruda, con personajes sombríos y trastornados, sin embargo se aborda de una manera tan absurda, que resulta incomprensiblemente divertida. El terrible contraste, genera un gran desconcierto en el espectador.
Vemos lo que pasa, mas no lo comprendemos completamente, es imposible procesar todas las contradicciones, sin sentidos e incesantes cambios en el veloz ritmo del montaje.
Finalmente, deje de oponer resistencia, me dejé llevar en este incierto y perturbado viaje. Fue hasta entonces que me permití disfrutar el caos.
