Conaculta por fin apunta a Hacienda como culpable

Por fin, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes se atrevió a musitar que el culpable del retraso sin precedentes del pago a promotores y artistas en el 2014 es el de la casa en Malinalco: el secretario Luis Videgaray, cabeza de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, algo que por cierto (el crédito público), él ya no tiene.
Desde la presidencia de Luis Echeverría los gremios artísticos han batallado para que Hacienda tenga en consideración el trabajo tan aleatorio de las mujeres y los hombres dedicados a la creación de artificios que aparentemente no tienen ningún beneficio concreto, aunque sin ellos seríamos como los changos, mentes y espíritus silvestres De memoria no puedo afirmar si fue el secretario de Hacienda de Echeverría, José López Portillo, quien le dio a los pintores la oportunidad de pagar sus impuestos con obra, o si él mismo lo hizo ya como presidente de la República.
Me constan los esfuerzos que José María Fernández Unsaín y Víctor Hugo Rascón Banda hicieron para liberar a los escritores del pago del IVA con diversos secretarios de Hacienda, y recuerdo claramente los comentarios de ambos presidentes de la SOGEM al decir que hablar con aquellos personajes sobre el sentido social del arte era como parlar con un venusiano por su falta de cultura. Punto.
Desde la equidad que debe guardar una institución pública, las objeciones de los hacendarios eran válidas en un tema sensible: ¿Por qué se debe eximir de cumplir el impuesto que paga al estado todo aquel que tiene un trabajo remunerado y no a los panaderos, o a los albañiles, ambos gremios más indispensables para la vida en común que un bailarín, o un chelista?
-Porque el 83.5 por ciento de panaderos y albañiles tienen trabajo por lo menos 8 meses al año, replicaban los voceros de los letrados, una vez que aprendieron a contratacar con datos imaginarios los datos igualmente improbables de Hacienda; mientras que un escritor se puede tardar 7 años para escribir una novela, 9 años para vender un cuadro y buena parte de su vida para montar una obra de teatro.
Eran batallas retóricas que se resolvían con la intervención del Presidente de la República, a quien fulanito o fulanita de tal tuvo oportunidad de hablarle al oído para pedirle el favor. Hasta que llegó a los Pinos un presidente ágrafo y se jodió el convivió. Ahora el de la casa en Malinalco no sólo le cobra impuestos a los artesanos y “creadores” de arte (cuando en rigor todos deberían ser amanuenses de la imaginación), sino que les corta, les retine, les malversa el recurso destinado al pago de sus servicios.
Llevamos años diciendo que los artistas que están fuera de las empresas culturales ligadas a la economía de mercado, como el cine, la música y los espectáculos masivos, financiamos la cultura de éste país porque no faltan libros, coreografías, obras de teatro, conciertos, exposiciones, performances, a pesar de que el trabajo sea tan escaso como la lluvia en el desierto de Gobi, y que cuando tal trabajo es posible, lo pagan 9 meses más tarde. Es decir, lo pagaban, porque gracias al de la casa de Malinalco, ya no lo pagan.
El gremio artístico suele tener un componente anárquico que lo lleva a apoyar las causas perdidas. Incluso a perder todo sentido crítico a favor de la causa, como ocurre en las redes donde artistas respetables condenan la madriza que las fuerzas federales le pusieron a los maestros disidentes de Guerrero por la toma del aeropuerto de Acapulco. Pero en lugar de aceptar que el CETEG libera una revuelta en la que ellos han puesto la violencia, se quejan inaceptablemente cuando esa violencia les toca. De ningún modo justifico la represión del estado. ¿Pero cómo un ciudadano común, que paga impuestos, trabaja y no comete delitos ni actos de corrupción puede justificar el daño a terceros que cometen los disidentes sin consecuencia alguna?
Hago esta mención porque a pesar de mis objeciones de conciencia en contra de la violencia de los gremios que tiran la piedra y esconden la mano, ante esta salvajada de los burócratas de Hacienda en contra de un gremio que con todos sus defectos está a favor de la imaginación que transforma el páramo de la cotidianidad en un jardín de asombros, dan ganas de de hacer lo que la gente cansada de tanta corrupción, de tanta impunidad: prenderle fuego a esta administración del cinismo desbocado.

27 febrero, 2015 @ 8:22 pm
En un comunicado, el CNCA no desmintió, como se rumora, la nota aparecida en La Jornada sobre el tema de este artículo, sólo agregó que la SHCP es impecable en su atención a la cultura y que los millones de pesos del adeudo que guarda el Consejo del 2014 ya está depositados. Eso quiere decir que ya están pagando, ¿verdad? Veremos si es verdad. Por lo pronto, no olviden que parte de los gremios artísticos agraviados por la falta de acciones concretas de los funcionarios culturales, están convocando a la toma simbólica del Edificio del CNCA en Reforma 127, el miércoles 4 de marzo a las 10.00 horas Lo valioso del asunto es que los convocantes llegan con un programa para el diálogo con las autoridades, coherente y preciso, cuestión, por cierto, que deberían de haber realizado los servidores públicos de la cultura. Allá nos vemos.