5 Comments

  1. fernando de ita
    21 octubre, 2016 @ 6:57 pm

    Debo añadir que la negociacion para restaurar la CNT comenzó con Sergio Vela pero se cocretó con Consuelo Saizar.

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  2. Josafat Luna.
    21 octubre, 2016 @ 7:53 pm

    Simple y sencillamente diré que Tavira al igual que ha manipulado su condición de maestro y de director de teatro, para seducir alumnas y actrices muchas de ellas con las que ha engendrado taviritas, de la misma forma ha utilizado los diversos cargos para sin el menor pudor o etica ejercer el nepotismo y la prepotencia apoyado por sus eternos esbirros, Luis Rabago, Arturo Beristain y la mujer de todos ellos Julieta Egurrola, mismos que han ganado una fortuna en los 8 años de pontificado del ex jesuita

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    • Alejandra Serrano
      21 octubre, 2016 @ 8:16 pm

      No estás usando un anónimo, eliminar tu comentario sería censura, pero me parece innecesariamente agresivo y sumamente misógino. En lugar de avanzar la discusión la detiene, la desvía. NO APOYO DE NINGUNA MANERA ESTA VIOLENCIA y descalificación personal. Justo la nota lo que pide es un diálogo civilizado. Esta no es la manera de lograrlo

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  3. Rodolfo Obregon
    21 octubre, 2016 @ 9:06 pm

    Espléndido balance Fernando. Algunos detalles:
    Aunque hayan sido ambos escritores, las bofetadas de Novo a Usigli tuvieron motivos y un escenario teatrales.
    -El lugar de Luis de Tavira, me temo, no está en “nuestro tiempo”. Tanto su estética como sus prácticas políticas pertenecen a un tiempo pasado, por eso su teatro ya no le dice nada a la mayoría de los hacedores y público de hoy y por eso sus prácticas resultan escandalosas. En ese sentido se podría revertir el mordaz aforismo que se le adjudica a David Hevia sobre su único mérito…
    -Hasta donde yo me quedé, el proyecto de Pátzcuaro no sólo hacía mella de los recursos del teatro michoacano, también de aquellos asignados por el Centro Nacional de las Artes.
    -La CNT reestructurada sí fue obra consumada por Vela y confirmada por Sáizar. Los escándalos con que ambos terminaron sus respectivas gestiones deberían bastar para no renunciar al derecho de exigir transparencia, como lo hiacen los abajo firmantes en esa lamentable carta.
    -El hecho de que Tavira haya renunciado ya a la CNT (lo del plazo fijado de antemano es un plausible esfuerzo por dar cierta institucionalidad al asunto, pero es una mentira) no significa como lo escribió Legom, que deje de operar en esa forma que describes tan bien en los múltiples espacios de su injerencia. Ese es uno de los graves problemas del caciquismo y, si cómo me dijo un día JL Ibáñez: a un hombre con los problemas de personalidad como los de Luis le das todo el poder, el resultado es evidente.
    -Queda pues el balance para el futuro de su accionar y los vínculos con su estética (una estética claramente totalitaria). Las profundas contradicciones entre su discurso progresista y el déspota ilustrado que no puede dejar de ser.

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  4. fernando de ita
    21 octubre, 2016 @ 9:34 pm

    La verdad, lo de “nuestro tiempo” fue para propiciar el juego de palabras porque coincido en que hace un siglo que Luis se ve el ombligo para hacer teatro. Y como dice Vera Milarka en un comentario en su blog de la nota. Para hacer lo que ha hecho Luis hace falta la complicidad de lis altos mandos culturales.

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