Necesidad e improvisación: La Puerta, galería y artes escénicas en Mexicali
Carla Maldonado y Miguel Lozano

Foto: Carla Maldonado
Subiendo una angosta escalera con arte colgando de las paredes observándote en cada peldaño, te adentras al espacio independiente de arte llamado La Puerta, galería y artes escénicas. Está ubicado a unas cuantas cuadras de la frontera entre México y Estados Unidos, es un sitio donde se exponen obras plásticas y se representan obras escénicas. Es resultado del esfuerzo de un equipo de teatreros y, a tan solo meses de su creación, La Puerta es el único escenario independiente en la ciudad de Mexicali.
El espacio expira arte. Obras en las paredes, colgadas o pintadas te van guiando por un laberinto de arte hacia el recinto más grande del lugar: el escenario. En él, las cubetas y los tablones se convierten en gradas artísticas que invitan a 56 personas a observar las puestas en escena.
Niños, jóvenes y adultos disfrutan de este arte escénico, donde Felipe Tututi y su compañía presentan y promueven obras de gran calidad. Lo que más resalta es el entusiasmo con que las ofrecen. El escenario es un lugar amplio que, por sí solo, refuerza la teatralidad del ambiente. Un cuarto con poca luz, pesadas cortinas al fondo tapando un gran ventanal, pasillos pequeños y cuartos ocultos que rodean al escenario.
La simple existencia del lugar sorprende ya que es un hobby caro. Al no recibir apoyos institucionales, la necesidad de llenar los vacíos que la ciudad tiene, logran que el espacio se mantenga gracias al equipo de Felipe Tututi, Terezina Vital, Isaac Mariscal, Ana Cecilia de la Torre y Marco Alejandre. Entre todos, realizan una importante tarea: generar el interés y la participación de los mexicalenses en el arte. Lo logran a través de presentaciones de artes visuales, exposiciones temporales o arte escénico. Tututi comenta que las obras representadas logran un cambio conductual en las personas. Al observar desde la ventana, medio a escondidas, a las personas cuando se marchan, alcanzan a comprender y escuchar esto. Con la puesta en escena de obras importantes como Curva peligrosa o Pun, historias asquerosas para niños que se echan vientos, la audiencia se llena de impresiones favorables con respecto al teatro y también de la vida. Los hace reflexionar sobre su propia existencia y contexto, al mismo tiempo que conocen y valoran el arte escénico.
El escenario
Para entender lo inusual de un lugar como La Puerta, es necesario entender su contexto. Baja California es un joven estado muy alejado del centro del país. Esta es una considerable desventaja, considerando el exagerado centralismo de México. Debido a estos y otros factores, el estado no cuenta con una infraestructura comparable a otras ciudades del país.
En Mexicali, capital del estado, existen diversos escenarios teatrales. Sin embargo, todos ellos son administrados por dependencias del gobierno. Por ejemplo, la Universidad Autónoma de Baja California posee el Teatro Universitario. El Instituto de Cultura de Baja California administra el Teatro del Estado (con capacidad para alrededor de 1000 personas) y el Foro experimental del Centro Estatal de las Artes (de capacidad más reducida). Se encuentra también el teatro del IMSS, administrado por el Fideicomiso de Administración de Teatros y Salas de Espectáculos del IMSS. El Colegio de Bachilleres del Estado de Baja California tiene dos teatros, uno en el plantel Mexicali y otro en el plantel Baja California. Todos estos escenarios han servido para acoger y presentar la más diversa serie de espectáculos. Desde obras que vienen de gira desde la Ciudad de México hasta las modestas obras de grupos de teatro de preparatoria.
Sin embargo, durante toda la historia escénica de la ciudad, los espacios teatrales independientes brillaban por su ausencia. Actualmente existen otros dos en Baja California*. Uno de ellos es el Multi Foro Revolución en Tijuana. Se inauguró el 26 de mayo de 2016 con un concepto muy similar a La Puerta: incorporan artes escénicas y artes plásticas. Además, se encuentra abierto a ensayos, talleres y clases de diversos tipos. Éste se encuentra ubicado dentro del llamado Pasaje Revolución, un rincón en la avenida turística del mismo nombre, que en cierto tiempo sirvió para la venta de “curios” y artesanías mexicanas, y que hoy se transformó en un lugar más apto para el turismo artístico y cultural.
Otro espacio independiente, situado muy cerca, es Estación Teatro. Este se ubica en el Pasaje Rodríguez, donde el paseante encuentra librerías, cafés culturales y venta de ropa. Iniciativas por lo general pequeñas e independientes. La fachada del espacio escénico recuerda a una estación del Metro de la Ciudad de México y en su escenario, con capacidad para 65 personas, se presentan tanto obras de teatro y comediantes interpretan sus monólogos.
Estos intentos lograron reconocimiento y público dentro de la ciudad, pero con poco eco en el resto del estado, donde no aparecían todavía iniciativas similares. Pero la necesidad y oportunidad fue pronto aparente para un colectivo teatral mexicalense de nombre Tutiatro.
Abriendo La Puerta
Felipe Tututi y Terezina Vital del grupo Tutiatro, formado en 1998, se unieron con dos recién egresados de la licenciatura de teatro de Xalapa y recién llegados a Mexicali: Ana Cecilia de la Torre y Marco Alejandre. El interés de los cuatro era tener un lugar propio, donde pudieran ensayar y desarrollar su actividad sin trabas y sin responder a una autoridad que quizá ignorante sobre asuntos dramáticos. Además, un espacio que no respondiera a intereses partidistas o gubernamentales, un sitio de expresión para artistas emergentes, quienes con frecuencia luchan para encontrar puertas abiertas.
El lugar elegido fueron unas oficinas que anteriormente pertenecían a la constructora URBI, en la Avenida Álvaro Obregón #1025, cerca del centro de la ciudad en una de las zonas más antiguas de la misma. Las anteriores oficinas tuvieron que experimentar casi tres meses de adaptaciones para transformarlo mediante mucho esfuerzo, ayuda y dedicación.
En la parte de la galería, participaron los pintores Pablo Castañeda y Eduardo Kintero. El primero donó las pinturas que actualmente cuelgan en las paredes de la escalera, y el segundo organizó una exposición colectiva gracias a su iniciativa Galería Fronteriza, que son exposiciones itinerantes en diversas galerías de Mexicali. La primera que se montó fue una exposición de arte erótico, que ya lleva varios años efectuándose en diferentes galerías. Actualmente se inauguró también una retrospectiva del pintor Rogeiro Ramirez.
En cuanto a la oferta del lugar, se han presentado obras los domingos que van dirigidas a un público eminentemente infantil y a sus familias. También otras de temática un poco más madura dirigidas a adolescentes, como El Kame Hame Ha de Jaime Chabaud y algunas para un público más adulto como Fotomatón de Gustavo Ott. Es notable que durante el corto tiempo que La Puerta está abierta, el número de montajes es considerable. No sólo de teatro, también de danza y las exposiciones plásticas que se hacen regularmente. Para ser un espacio que inició apenas el 13 de enero de 2017, la oferta no es nada escasa.
El grupo confiesa que, de todas sus habilidades, la mercadotecnia no es su fuerte. Por esto han desarrollado estrategias para llamar a los públicos. La primera es la difusión a través de Facebook, y otra es la ya mencionada recomendación de boca en boca. Otra es ir personalmente a las escuelas, salón por salón, invitando a estudiantes. De aquellos invitados, un pequeñísimo porcentaje se aparece en las funciones, pero son asistentes recomiendan a más personas. Además, amigos de los fundadores les han permitido aparecer en medios locales para promocionar el proyecto.
Construyendo la independencia
Por sus características históricas y sociales, el arte que predomina Mexicali es el emergente. Es solo en años recientes cuando inicia un énfasis en la profesionalización y el aumento de la formalidad artística. Ante esta escasez, las necesidades de este ámbito normalmente son cubiertas por substitutos deficientes. La música se suple con festivales populares, la fotografía reposa en ocasionales concursos y se sustituye por fotografía de medios y de eventos sociales. La pintura tiene un pequeño impulso gracias a artistas locales, pero no consigue encontrar suficientes consumidores. La escultura se subordina a la escasa arquitectura y el teatro se sustituye por los espectáculos comerciales provenientes muchas veces del centro. Los acentos están en otras áreas: la ingeniería y la industrialización toman la batuta en Mexicali; el arte y las humanidades se rezagan.
En este terreno de enorme necesidad cultural y artística es donde nace el espacio La Puerta. Si bien sus fundadores poseen experiencia en el campo teatral, tanto académica como profesionalmente, también han requerido echar mano de la improvisación, como la mayoría de sus colegas. No nos referimos a la improvisación teatral, sino al uso creativo de materiales, de escenarios, de iluminación, de obras, de gradas, de colores, de ideas histriónicas que materializan el sueño de este escenario emergente.
La Puerta, galería y artes escénicas resulta por sí mismo una puerta de acceso a la comunidad de Mexicali hacia el interior del mundo escénico. Da paso, también, a la construcción social en la población de un aprendizaje artístico. Una vez que la comunidad observa, entiende y aprende lo que es el teatro, lo valora. Los asistentes que contemplan las obras se convierten en una audiencia activa que disfruta y vive el arte escénico, el cual llena vacíos sociales y culturales como ningún otro espectáculo. El carisma, la vocación y la experiencia de los actores y actrices de La Puerta, no serán olvidados por una audiencia ávida de una buena representación
*Nota de la editora: También existe el Teatro Las Tablas, del grupo Tijuana Hace Teatro
