Número: 5. Enero 2010
Puebla >> Crítica
La fe de los cerdos
Rodolfo Pineda



Presentada por el grupo del Centro para las Artes TETIEM AC, La fe de los cerdos de Hugo Abraham Wirth bajo la dirección de José Carlos Alonso participó en la Muestra Estatal de Teatro Poblano Héctor Azar 2009.

El trabajo del TETIEM asume varios riesgos pero logra pocos aciertos. La fe de los cerdos se convierte en un pretexto para experimentar con lo multidisciplinario, pero sin rigor ni recursos adecuados. El director, José Carlos Alonso utiliza una pantalla de fondo donde, durante toda la presentación proyecta fotos de sus ensayos. Un catre que cuelga del techo cae abruptamente sobre l escenario a mitad de la función. Uno tras otro, suprime elementos escenográficos del texto y/o arbitrariamente los transforma en otra cosa. El radio, por ejemplo, lo convierte en un elemento omnipresente a través del cual se escuchan las llamadas, la hora, música y noticias todo lo cual, sumado a lo que se nos presenta en escena, lejos de sumarle al potencial dramático del texto (Premio Nacional de Dramaturgia Manuel Herrera 2003) le resta valor y lo demerita.

Otros abusos del director se reflejan en la confianza depositada de sus actores quienes, con gran entrega pero pocos recursos, realizan acciones innecesarias, superficiales e incluso asquerosas. Es innecesario, por ejemplo, que Rodolfo Arenas (Fabián) se golpee a sí mismo en la cara con la fuerza que lo hace, ¿de qué nos sirve ver a un actor lastimándose que no es capaz de proyectar ni generar emociones? Lejos de tratarse de algo teatral, vemos un acto autodestructivo e incluso patológico donde falla la técnica, la imaginación y la proyección de emociones. Rodolfo Arenas (Fabián) pone, sin lugar a dudas, toda su energía y fuerza dentro de la escena, pero se le expone de más y se dejan ver sus carencias.

Marcela Viveros (Catalina) no se acerca al personaje que interpreta y cuando debiera hacer un “semidesnudo” ya trae, por timidez de la actriz o por cualesquiera razón, una blusa que debiera (por lo que hablan los personajes) ponerse en escena y en este punto hay que decir que las debilidades del montaje son tantas que, si las sumáramos todas nos faltaría papel y tinta para enlistarlas. ¿Cómo es posible que en un montaje que se autoproclama trasgresor se permita la timidez de una actriz y se tire con ello el carácter no sólo del personaje, sino de todo el universo que se nos plantea?

La desigualdad de entrega y de capacidad de los actores sumada a la falta de rigor, coherencia y sentido del director nos dejan ver una falta de coherencia y de rigor que hacen mella a un texto que ya ha demostrado en otros escenarios su potencial dramático pero bajo la dirección de José Carlos Alonso, no queda bien parado.

Reparto:
Rodolfo Arenas (Fabián); Xavier Ulises (Modesta); Consuelo Meneses (Ruvalcaba); Omar Karim (Bernardo); Edgar Gochez (Toby) y Marcela Viveros (Catalina) con las voces grabadas de Emmanuel Cervantes y Elizabeth Cortés.

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