La adaptación y dirección escénica de José Aviléz de Los invasores (1964) del dramaturgo chileno Egon Wolff es una apuesta que tiene sus fortalezas en la complicidad que José Aviléz logra con sus actores, todos ellos estudiantes de la Licenciatura en Arte Dramático de la BUAP, donde sobresale el trabajo de Gabriel Huitzil quien interpreta el personaje de China. Aunque se notan limitaciones en los intérpretes, en conjunto hacen un trabajo que se sostiene dentro de la propuesta escénica y donde el rigor y el riesgo estimulan al espectador y lo mantienen atento a lo largo del espectáculo. La presencia de esta obra en la Muestra Estatal de Teatro Poblano Héctor Azar 2009 se debió gracias a la cancelación d otra.
Uno de los aciertos radica es la selección de este texto que una total actualidad y vigencia. La adaptación de Aviléz tiene la virtud de que sintetiza el tiempo de presentación a través del fortalecimiento de lo teatral. Sus jóvenes actores crean personajes vivos, unificados por la estética del esperpento (de Valle Inclán) que, en nuestro contexto latinoamericano y en estos tiempos aún tiene mucho que aportar. El conflicto de clases que se plantea en el texto trasciende a través de la lucha que se representa a partir de dos partes que podemos reconocer en cualquier sociedad latinoamericana y que aparecen encarnadas a través de sus personajes: Lucas Meyer interpretado por Luis Marcelo a quien, por cierto, le queda grande el personaje en cuanto a edad y experiencia de vida y por China (Huitzil) quien sostiene a su personaje y, de alguna manera, al resto de los personajes.
China (Huitzil) guía y lleva a cabo la invasión de la casa, la presencia escénica, la proyección de energía y de intenciones sumada a una serie de acciones ejecutadas de manera impecable nos muestran una interpretación sobresaliente que, sin lugar a dudas, puede servir de carta de presentación a este joven actor que (aún en formación y muy deseable que así permanezca: en formación constante). Huitzil logra, hasta ahora, el único trabajo de la Muestra Estatal de Puebla que puedo calificar de profesional. A esto le sumamos dos aciertos más, la buena dirección de Aviléz y el trabajo en conjunto.
Los principales errores recaen en una mala producción y en la ejecución de algunas acciones gratuitas. Sin embargo, los aciertos de dirección son más que los errores y, en este punto hay que decir que se trata de la única puesta en escena de la Muestra en la que hemos visto dirección. Aviléz en su adaptación pone en el escenario a los personajes que en el texto están fuera de escena. Sus actores proyectan y sostienen en escena una energía cargada de violencia contenida; con los personajes en grupo el director crea, la mayoría de las veces, buenas estampas que refuerzan el contenido poético del texto y al mismo tiempo le otorgan poder al conjunto; el trabajo de los actores, con todas sus diferencias, está cuidado y se nota un proceso de trabajo que ha sido guiado por la mano de un director que a la vez es pedagogo y que asume el reto de sacar, en un montaje, una experiencia de trabajo con sus alumnos.
Los invasores bajo la dirección de José Aviléz obtuvo el premio como mejor montaje y mejor dirección —otorgado por decisión dividida— y Gabriel Huitzil obtuvo el premio como mejor actor. Se trata de un montaje realizado por estudiantes de teatro, es decir, es un trabajo de gente que empieza y que ha decidido seguir uno de los caminos que se nos ofrecen en este difícil arte del teatro, el de la formación y profesionalización a través de la escuela (universidad) y, este grupo de alumnos, gracias a la complicidad que tienen con su director, muestran en escena frescura, seriedad, compromiso y sobre todo un hambre, una fuerza y una mezcla de humildad con entereza que se agradece y que, hay que subrayarlo, contrasta con otros trabajos que se han presentado en esta Muestra Estatal de Teatro Poblano Héctor Azar 2009.
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