9 Comments

  1. Comentario borrado (antes Pitbull)
    8 octubre, 2016 @ 12:27 am

    Este comentario se ha eliminado por ser anónimo y violento. Esta es una política que Teatromexicano implementó desde 2011. Lamentamos no haberlo detectado antes y pedimos una disculpa por lo que esta omisión haya ocasionado y que se haya desviado la atención sobre el tema central

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    • Fernando de Ita
      9 octubre, 2016 @ 7:32 pm

      Nunca un sobrenombre tan bien puesto, Pitbull. De Viquieira podrás decir lo que quieras, menos que
      su teatro no es de alto riesgo, así sea un desafío que te saque de quicio.

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  2. Rodolfo Obregon
    8 octubre, 2016 @ 1:48 pm

    La ósmosis estriba en el sistema de producción. No importa quién dirija, el resultado será el mismo!

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    • Fernando de Ita
      9 octubre, 2016 @ 7:39 pm

      Ahora entiendo por qué “los expandidos” abominan del teatro convencional, porque en montajes como éste vemos que el problem no es de forma sino de fondo.

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  3. Antonio Zúñiga
    10 octubre, 2016 @ 1:33 am

    Hey tú Pitbull, si por ponerme en femenino crees que me ofendes y logras enojarme, solo decirte que no das en el punto sino todo lo contrario. Me llevas a la risa, sabandija perruna. Denigras a tu raza, que de seguro hasta un tembloroso chihuahua, sentiría pena ser representado por ti lal no tener el valor civil de un humano para firmar con tu nombre.

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  4. Antonio Zúñiga
    10 octubre, 2016 @ 1:59 am

    Que me imagino masculino y cobarde.

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  5. J Valvin
    10 octubre, 2016 @ 2:05 am

    Pitbull no seas cobarde, pon tu nombre, o te faltan pantalones para hablar de frente? La gente como tú, que andan por el mundo resentidos y tirando mierda desde el anonimato le hacen más daño a nuestro teatro que cualquiera al que quieras señalar. Y bueno si eres el verdero Pitbull, te reto a un tiro de rimas y perreo, o le sacas?

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  6. Guillermo Navarro
    10 octubre, 2016 @ 2:01 pm

    La crítica me regresa a eso que refleja el sistema, lo mismos, sus cartabones institucionales generan atrofia emocional y creativa.
    Interesante esta crítica y desafortunado comentario de ese pit bull.
    Las aguas se mueven y sale la porqueria.

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  7. Édgar Castelán
    10 octubre, 2016 @ 2:10 pm

    Lamentable que una crítica tan interesante como la de Fernando se diluya gracias a la imbecilidad de un cobarde tras un seudónimo. Homofobia, machismo, odio, ignorancia, envidia, mediocridad y harta frustración le envenenan el alma al tal “Pit Bull” y sólo es ponzoña lo que escribe. Cierto, no hay que dejar sin respuesta a estos lerdos reventadores, no se lo permitamos, pero dice el dicho que hacerle caso a los idiotas es enaltecer a los pendejos. No hagamos más caso a estos provocadores, seudónimos no les faltarán para insultar. Solicitó respetuosamente a quienes moderan estos comentarios filtrar los mismos, no confundamos la libertad de expresión con agresiones que nada aportan al debate y al intercambio de ideas.
    Retomando el tema, el trabajo de Juan Carrillo con Los Colochos era realmente interesante y se me antojaba ver su incursión con la CNT, quería creer que se impondría la convicción, que mantendría esa línea elegante de tan sencilla, que propondría un montaje dónde se atreviera a apostar por actores y actrices y no por la pirotecnia; pero admito la curiosidad de saber si Tavira se lo permitiría o si le obligaría a gastarse esos inmensos presupuestos y sí Juan caería en la tentación. Finalmente es el Cervantino…, Me punzaba el morbo. ¿La CNT le permitiría montar sin la inútil fastuosidad que ha sido sello de de Tavira? ¿Lo habrían invitado a montar con toda libertad o le obligarían a seguir la línea? ¿Cómo resolvería este choque? ¡No todos los días lo invitan a uno a dirigir a la CNT , a poner en escena a Cervantes y a llevarlo a un festival internacional…! ¿A qué elenco llamaría a escena? ¿Se atrevería a desnudar nuevamente el escenario, a poner estrictamente lo necesario o sería capaz de cometer “pecados de juventud” cegado, u obligado, ante el presupuesto?
    El presupuesto por el que tanto peleamos era para mí la clave. Sabemos qué hay obras, como Mendoza misma, que ya no permiten más dinero en escena o se joden. ¿Qué iba a hacer…?
    Después de leer esto, me da mucha luz a mis dudas, pero me lleva a la disyuntiva de ser disciplinado e ir a ver el montaje para terminar de hacer mis juicios, o de ejercer mi masoquismo, como bien dice de Ita, finalmente sobre aviso no hay engaño. Sé que con toda seguridad me arrepentiré, pero espero reforzar conceptos. Ya veremos. Gracias por la provocación en buena lid de Fernando, Qué pena por el rencoroso resentido. Abrazos.

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